miércoles, 4 de noviembre de 2009

FESTIN DE EVASIÓN FISCAL

México SA
Gobierno y legisladores, mayordomos del gran capital
El mal mayor
Empresarios se dan el gran festín fiscal
Carlos Fernández-Vega

En este bello paraíso corporativo que es México, 60 consorcios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores adeudan al fisco 232 mil millones de pesos en impuestos diferidos, monto equivalente al presupuesto conjunto que el gobierno federal pretende destinar en 2010 a las secretarías de Salud, Desarrollo Social y Energía, más el considerado para ciencia y tecnología, por medio del Conacyt. Para todo eso, y aún sobran 5 mil millones de pesos. Si se prefiere, dicho adeudo tributario –que se mantiene con la complacencia del propio calderonato y legisladores que lo acompañan– es similar a los dineros públicos que en igual se canalizarían a las secretarías de Educación Pública y Seguridad, con un remanente cercano a 5 mil millones.

De ese tamaño es el hueco fiscal permitido por quienes, se supone, deberían cuidar los intereses nacionales, pero que en la práctica se han convertido en vergonzantes mayordomos del gran capital. Ayer en este mismo espacio detallamos nombres y cantidades de los corporativos que cómodamente difieren el pago de impuestos con la anuencia del Ejecutivo y el Legislativo, cuyos integrantes cómodamente se recargan en una población cada vez más deteriorada en sus niveles de ingreso y bienestar. Total, apechuga sin reclamar.

No hay sorpresas en el inventario de consorcios que adeudan 232 mil millones de pesos al fisco. Todos cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, y sus cabezas visibles se rozan con el supuesto poder público y suelen ser generosos en el financiamiento de campañas políticas, especialmente aquellas con miras a la residencia oficial, adonde, haiga sido como haiga sido, llegan sus entenados. Por ello, entre los planes del inquilino de Los Pinos y los muchachos de San Lázaro y Xicoténcatl no está el terminar con esta relación perversa.

Con el adeudo fiscal de siete corporativos que cotizan en la BMV (cuyos propietarios son Carlos Slim, Lorenzo Zambrano y Germán Larrea, orgullosamente Forbes) se podría cubrir íntegramente el presupuesto federal que en 2010 se destinaría a las secretarías de Desarrollo Social y Energía, o el correspondiente a Salud, más Conacyt y la mitad del canalizado a Seguridad Pública (algo así como 120 mil millones de pesos), sectores que se enmarcan en la más alta prioridad (Calderón dixit) de los planes gubernamentales.

Así, no sorprende que en el citado inventario de consorcios morosos aparezca, por ejemplo, Coppel, uno de los corporativos de mayor estima para Felipe Calderón, toda vez que su cabeza visible, Enrique Coppel Luken, fue uno de los promotores del voto a su favor. Pues bien, al cierre del tercer trimestre de 2009 esta democrática cadena de supermercados adeuda al fisco 3 mil 915.2 millones de pesos, dinero que serviría para cubrir íntegramente el presupuesto 2010 para la Secretaría del Trabajo, y todavía sobrarían 146 millones.

Altos Hornos de México, una paraestatal privatizada por el salinato (1991), presidida por Alonso Ancira, pariente político de Cecilia Occelli –ex esposa de Carlos Salinas– adeuda al fisco 6 mil 666 millones de pesos, monto más que suficiente para cubrir íntegramente el presupuesto de la Secretaría de la Reforma Agraria y 75 por ciento del asignado a la Secretaría de Turismo (ambas supuestamente en extinción por carecer de recursos). En este renglón podría sumarse al Grupo Simec, dedicado a la fabricación de productos de acero que preside Rufino Vigil González, con un adeudo al fisco por 4 mil 218.85 millones, es decir 140 por ciento del presupuesto de la propia Secretaría de Turismo.

Las empresas constructoras que cotizan en la BMV se han dado vuelo con eso de los impuestos diferidos. Consorcio Ara, presidido por Germán Ahumada Russek, adeuda al fisco mil 877.3 millones; Corporación GEO, encabezada por Luis Orvañanos Lascurain, 3 mil 305.53 millones; Grupo GICSA, a cargo de Elías Cababie Daniel, mil 60 millones; Sare, de Dionisio Sánchez Carbajal, 829 millones; Homex, que tiene al frente a Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, 4 mil 631.96 millones, y Urbi Desarrollos Urbanos, con Cuauhtémoc Pérez Román en primer plano, 4 mil 506.8 millones. En total, 16 mil 210.59 millones de pesos, cantidad suficiente para cubrir íntegramente el presupuesto 2010 para ciencia y tecnología, o si se prefiere (ojo San Lázaro y Xicoténcatil) el 160 por ciento del presupuesto considerado para el Poder Legislativo (cámaras de Diputados y Senadores) en el mismo año. Lo anterior sin considerar a ICA, referida en la entrega de ayer, que mantiene un adeudo fiscal por 2 mil 351.18 millones de pesos.

A lo anterior se suman los impuestos diferidos por las empresas de materiales para la construcción que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, como el Grupo Cementos de Chihuahua, subsidiaria de Cemex, que preside Federico Terrazas Torres, con un adeudo de mil 525.7 millones de pesos; Corporación Moctezuma, con Enrico Buzzi a la cabeza, 825 millones; Grupo Lamosa, a cargo de Federico Toussaint Elosúa, 712.5 millones, e Internacional de Cerámica, de Óscar Almeida Chabré, 490 millones. En total, 3 mil 552.2 millones, suficientes para cubrir dos veces el presupuesto 2010 considerado para la Presidencia de la República.

En fin, en la relación de adeudos por impuestos aparecen Embotelladoras Arca, que preside Manuel L. Barragán Morales, con mil 855.86 millones de pesos, y en el mismo sector Grupo Continental, con Cynthia H. Grossman a la cabeza, con 596.46 millones, y Grupo Embotelladoras Unidas, a cargo de Juan Gallardo Thurlow, con 408 millones; Grupo Aeroportuario del Sureste, con Fernando Chico Pardo a la cabeza, 2 mil 7.13 millones, y Grupo Aeroportuario Centro-Norte, de Bernardo Quintana Isaac (también presidente de ICA, otra deudora), con mil 129.73 millones; Corporación Durango, de Miguel Rincón Arredondo, 2 mil 443.65 millones; Grupo Gigante, de Ángel Lozada, mil 575.99 millones; Sears, de Carlos Slim, mil 531.58 millones; Ferromex, de Germán Larrea, 755.8 millones; y Mexichem, del ex presidente de los banqueros Antonio del Valle Ruiz, mil 227.9 millones. Lo anterior, sin incluir corporativos del sector financiero, que para eso se pintan solos.

Las rebanadas del pastel

¡Qué festín! Prácticamente todos los citados aparecen entre los 100 empresarios más importantes de México (revista Expansión), es decir, con los mejores negocios y las mayores fortunas. Que no hay dinero, dicen por allí, y que por lo mismo algunos legisladores aseguran que se optó por el mal menor a la hora de aprobar la Ley de Ingresos, pero en los hechos es el mal mayor, en la medida en que no se atrevan a enderezar las cosas. Si no reaccionan, todo seguirá igual, incluido el shock de las finanzas públicas y el saqueo a los mexicanos de a pie.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

domingo, 23 de agosto de 2009

Capitalismo estilo Sarah Palin

Estamos en una época progresista, una época en la cual el suelo se mueve debajo de nuestros pies, y cualquier cosa es posible. Lo que hace un año considerábamos que era inimaginable decir y esperar, ahora es posible. En tiempos como éstos, es esencial que tengamos la mayor claridad posible acerca de qué queremos, porque en una de esas lo conseguimos. Así que las apuestas son elevadas.

Hoy en día, en los discursos normalmente hablo sobre el rescate (bancario). Todos necesitamos entenderlo porque se está llevando a cabo un robo, el mayor atraco en la historia monetaria. Pero hoy quisiera abordarlo de otro modo: ¿qué tal que el rescate sí funcione, qué tal que sí salvan al sector financiero y la economía regresa al curso que llevaba antes de que estallara la crisis? ¿Es eso lo que queremos? ¿Y cómo se vería ese mundo?

La respuesta es que se vería como Sarah Palin. Escuchen mis argumentos, no es un chiste. Creo que no hemos prestado suficiente atención al significado del momento Palin. Piénsenlo: Se subió al escenario mundial como candidata vicepresidencial el 29 de agosto, con mucha fanfarria, en un mitin de campaña de McCain. Exactamente dos semanas después, el 14 de septiembre, Lehman Brothers colapsó, y desencadenó el derrumbe financiero global.

Así que de cierta manera Palin fue la última expresión clara del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que todo se viniera abajo. Eso es bastante útil porque nos mostró –a su manera, llana, campechana– la trayectoria por la cual iba la economía estadunidense antes del actual colapso. Al ofrecernos este vistazo al futuro que apenas evitamos, Palin nos da la oportunidad de plantear una pregunta esencial: ¿Queremos ir ahí? ¿Queremos salvar ese sistema pre crisis, regresarlo a donde estaba el pasado septiembre? ¿O queremos utilizar esta crisis y el mandato electoral de hacer un cambio en serio que se obtuvo en la pasada elección, para transformar radicalmente ese sistema? Ya debemos tener clara nuestra respuesta porque no hemos tenido la potente combinación de una crisis seria y un claro mandato democrático progresista por un cambio desde los años 30. Usamos esta oportunidad o la perdemos.

Así que, ¿qué nos estaba diciendo Sarah Palin acerca del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que el colapso la interrumpiera de modo tan grosero? Primero recordemos que antes de que llegara, el público estadunidense, al fin, estaba comenzando a aceptar la urgencia de la crisis climática, el hecho de que nuestra actividad económica está en guerra contra el planeta, que hace falta de inmediato un cambio radical. De verdad estábamos teniendo esa conversación: los osos polares estaban en la cubierta de la revista Newsweek. Y luego, hizo su aparición Sarah Palin. La esencia de su mensaje fue: esos ecologistas, esos liberales, esos hacedores-de-bien están equivocados. No tienes que cambiar nada. No tienes que repensar nada. Sigue conduciendo tu coche que se chupa la gasolina, sigue yendo a Wal-Mart y compra todo lo que quieras. La razón de esto es un lugar mágico llamado Alaska. Simplemente vengan y llévense todo lo que quieran. Estadunidenses, dijo durante la Convención Nacional Republicana, “necesitamos producir más de nuestro propio petróleo y gasolina. Se los dice una chica que conoce el North Slope of Alaska: tenemos un montón de ambos”.

Y la gente en la convención respondió, coree y coree: Taladra, nena, taladra. Al mirar esa escena en televisión, con esa extraña y espeluznante mezcla de sexo, petróleo y patrioterismo, recuerdo haber pensado: Guau, la convención se transformó en un mitin en favor de chingarse al planeta Tierra. Literalmente.

Pero lo que Palin decía implicaba algo que forma parte del mismísimo ADN del capitalismo: la idea de que el mundo no tiene límites. Lo que decía implicaba que no hay tal cosa como consecuencias o déficits en el mundo real. Porque siempre habrá otra frontera, otra Alaska, otra burbuja. Simplemente sigue adelante y descúbrelo. El mañana nunca llega.

Ésta es la mentira más reconfortante y peligrosa: la mentira de que el crecimiento perpetuo y sinfín es posible en nuestro planeta finito. Y tenemos que recordar que este mensaje fue increíblemente popular en esas primeras dos semanas, antes de que Lehman colapsara. A pesar del historial de Bush, Palin y McCain tomaban la delantera. Y si no hubiera sido por la crisis financiera y por el hecho de que Obama comenzó a hacer conexión con los votantes de la clase trabajadora al poner en el banquillo de los acusados la desregulación y la economía de goteo (de arriba hacia abajo), quizá habrían ganado.

El presidente nos dice que quiere mirar hacia delante, no hacia atrás. Pero para poder confrontar la mentira del crecimiento perpetuo y la abundancia sin límite que está en el centro de las crisis del medio ambiente y financiera, tenemos que mirar hacia atrás. Y tenemos que mirar muy atrás, no sólo a los pasados ocho años de Bush y Cheney, sino a la fundación misma de este país, a la idea del estado de colonos.

El capitalismo moderno nació con el llamado descubrimiento de las Américas. El pillaje de los increíbles recursos naturales de las Américas generó el exceso de capital que hizo posible la revolución industrial. Los primeros exploradores hablaron de esta tierra como la Nueva Jerusalén, una tierra con una abundancia sin fondo, ahí para ser tomada, tan vasta que el pillaje nunca tendría que terminar. Esta mitología está en nuestras historias bíblicas –de inundaciones y comienzos nuevos, de éxtasis y rescates– y está en el centro del sueño americano de la constante reinvención. Este mito nos dice que no tenemos por qué vivir con nuestros pasados, con las consecuencias de nuestras acciones. Siempre podemos escapar, comenzar de nuevo.


Imagen de archivo de la ex candidata a la vicepresidencia de EUFoto Ap
Claro, estas historias siempre fueron peligrosas para la gente que ya vivía en las tierras descubiertas, para la gente que la trabajaba como mano de obra forzada. Pero ahora el planeta nos dice que ya no podemos darnos el lujo de estas historias de eternos nuevos comienzos. Por eso es tan significativo que justo en el momento en el cual cobró vida cierto instinto de supervivencia humana y finalmente parecía que aceptábamos que la Tierra tiene límites naturales, llegó Palin, la nueva y reluciente encarnación de la mujer colonialista del territorio salvaje: vengan a Alaska. Siempre hay más. No piensen, nomás tomen.

Esto no se trata sobre Sarah Palin. Es sobre el significado de este mito del constante descubrimiento, y lo que nos dice sobre el sistema económico en el que gastan billones de dólares para salvar. Lo que nos dice es que el capitalismo, si se le deja, nos empujará más lejos del punto del cual el clima se pueda recuperar. Y, a toda costa, el capitalismo evitará una seria rendición de cuentas, ya sea de sus deudas financieras o sus deudas relacionadas con el medio ambiente. Porque siempre hay más. Un nuevo y rápido arreglo. Una nueva frontera.

Ese mensaje se lo compraban, como siempre ocurre. Fue sólo cuando la bolsa de valores se derrumbó que la gente dijo: Quizá Sarah Palin no sea una buena idea esta vez. Vayámonos con el tipo inteligente para surcar la crisis.

Casi siento que nos dieron una última oportunidad, una especie de aplazamiento. Trato de no ser apocalíptica, pero los textos científicos sobre el calentamiento global que leo, asustan. Esta crisis económica, tan terrible como es, nos jaló del precipicio ecológico del cual estábamos a punto de salir volando con Sarah Palin y nos dio un poquito de tiempo y espacio para cambiar el curso que llevábamos. Y creo que es significativo que cuando pegó la crisis hubo casi una sensación de alivio, como si la gente supiera que estaba viviendo más allá de sus posibilidades económicas y los hubieran cachado. De pronto teníamos permiso para hacer cosas juntos más allá de ir de compras, y eso resonó profundamente.

Pero no estamos libres del mito. La intencionada ceguera que Sarah Palin representa tan bien, está incrustada en la manera en que Washington responde a la crisis financiera. Hay una total negación a ver qué tan mal está la cosa. Washington prefiere aventar billones de dólares en un hoyo negro en vez de averiguar qué tan profundo está. Así de intencionado es el deseo de no saber.

Y vemos muchas otras señales de que la vieja lógica vuelve. Los salarios de Wall Street regresaron casi a los niveles de 2007. Hay cierta electricidad en las afirmaciones de que la bolsa de valores repunta. ¿Podemos dejar de sentirnos culpables?, prácticamente puedes escuchar que preguntan los comentaristas en televisión por cable. ¿Ya regresó la burbuja?

Y quizá tengan razón. Esta crisis no va a matar al capitalismo o siquiera cambiarlo sustancialmente. Sin una enorme presión popular en favor de la reforma estructural, se comprobará que la crisis sólo fue un muy doloroso ajuste. El resultado será una desigualdad aún mayor que la anterior a la crisis. Porque está muy, muy difícil que todas las millones de personas que perdieron su empleo y su hogar los vayan a recuperar. Y la capacidad manufacturera es muy difícil de reconstruir una vez que ha sido subastada.

Es apropiado llamar a esto un rescate. Los mercados financieros son rescatados para evitar que el barco del capitalismo financiero se hunda, pero no están sacando agua. Sino gente. Son personas las que avientan por la borda en nombre de la estabilización. El resultado será un navío más angosto y más mezquino. Mucho más mezquino. Porque una profunda desigualdad –los super ricos viviendo al lado de los económicamente desesperados– requiere de un endurecimiento de los corazones. Necesitamos creer que somos superiores a aquellos que son excluidos para tolerar la situación. Así que este es el sistema que están salvando: el mismo, sólo que más mezquino.

Y la pregunta que enfrentamos es: ¿nuestro trabajo debería ser rescatar este barco, el mayor barco pirata que jamás existió, o hundirlo y remplazarlo con una barca más sólida, una con espacio para todos? Una que no necesite de estas purgas rituales, durante las cuales aventamos por la borda a nuestros amigos y vecinos para salvar a las personas que viajan en primera clase. Una que comprenda que la Tierra no tiene la capacidad como para que todos vivamos mejor y mejor. Pero sí tiene la capacidad, como recientemente dijo el presidente boliviano Evo Morales, en Naciones Unidas, para que todos vivamos bien.

Porque, no se equivoquen: el capitalismo estará de regreso. Y el mismo mensaje regresará, aunque quizá haya alguien nuevo vendiéndolo: no necesitas cambiar. Sigue consumiendo todo lo que quieras. Hay bastante más. Taladra, nena, taladra. Quizá haya alguna solución tecnológica que haga que desaparezcan todos nuestros problemas.

Y por eso, ahora debemos ser absolutamente claros. El capitalismo puede sobrevivir esta crisis. Pero el mundo no puede sobrevivir otra vuelta del capitalismo.

Copyright 2009 Naomi Klein.

El texto es una adaptación de un discurso pronunciado el 2 de mayo de 2009, en la conferencia del centenario de la revista The Progressive y publicado en la edición de agosto de 2009.

Traducción: Tania Molina Ramírez.

http://naomiklein.org

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domingo, 7 de diciembre de 2008

Algunas reflexiones sobre la vida del General Francisco Villa y nuestra manoseada historia.

Pit II en el Zócalo

Los calzoncillos de Villa • El parque del general Anaya • Los botones
de Guillermo Prieto • Los zapatos de Agustín Carstens

Tania Molina Ramírez

“Cuando Pancho Villa llegó a Monterrey, reunió a los oligarcas, les mostró unos calzoncillos y les dijo: ‘valen 50 centavos y los están vendiendo a peso. Son una bola de especuladores y ladrones, y doblaron el precio del maíz, trigo y frijol. Tienen 24 horas para bajar los precios a la mitad. Y si no, los fusilo’. Y cuando Villa dice ‘los fusilo’, los fusila”, contó Paco Ignacio Taibo II durante la recién concluida Feria del Libro. De fondo se escuchaban corridos revolucionarios que provenían de la carpa vecina en el Zócalo capitalino.

Y los oligarcas de Monterrey, “cuyos apellidos, por cierto, son los mismos de hoy”, bajaron el precio del trigo, frijol y maíz a la mitad, “con todo y que el director del Banco de Londres decía: ‘no tengo nada que ver con los precios de los productos alimenticios’. ‘No importa, lo fusilo también’”, siguió el autor de Pancho Villa, biografía del gran revolucionario.

“La izquierda no supo entenderlo (a Villa). En los años posteriores a la revolución, la izquierda se sentía atraída lejanamente por el programa social de Zapata, por la mirada de perro triste, por el Zapata amante de las comunidades y colectivista. Pero a Villa no lo veían, era una especie de bárbaro, bandolero, salvaje, centauro, sin programa social. ¿Un tipo que dejó a la oligarquía en los calzones no tiene programa social? “

¿Un hombre que cuando toma el control de Chihuahua vende la carne al 10 por ciento del precio normal? ¿Un personaje que entiende la revolución como la reparación de la eterna injusticia? A la izquierda, desde el punto de vista del marxismo neandertal, le cuesta mucho trabajo entender las fuerzas brutas que vienen desde la plebe. Y al no entenderlo nos privó a una generación como la nuestra de tener al comandante general Pancho Villa. En el 68 teníamos al Che, a Ho Chi Minh, a toda madre, pero no teníamos a Pancho Villa, y me cae que lo necesitábamos. Ahora sí ha vuelto. Vuelve a ser el mismo y amado de una sociedad de desposeídos, afrentados, injuriados por el poder, castigados por la represión, la mentira y el abuso de una narco burguesía que nos domina. ¡Abusados, cabrones, ahí viene la pinche venganza!”

Taibo contó cómo la leyenda negra de Villa (sádico, violento y borracho) prosperó debido al miedo que le tenía el poder a “la fuerza terrible que significó el villismo (...) “Paradójicamente, Villa no bebía. Se aficionó, cuando estaba exiliado en El Paso, a las malteadas de fresa; está bastante lejano de la imagen de un Villa borracho y tequilero. Cuando toma Ciudad Juárez, ordena la destrucción pública de las barricas de mezcal. Toda la ciudad olía a mezcal.

“Decretó infinidad de veces la ley seca y algunas veces la mantuvo a punta de pistola. Mandó fusilar a compañeros que se pasaban. La División del Norte era muy peligrosa” para los borrachos.

Por otro lado, “Villa podría ser cualquier cosa menos sádico: de una violencia tremenda, a flor de piel, la expresaba con fuerza brutal, pero jamás gozó de la violencia ni abusó”.

A pesar de las leyendas, el villismo “sobrevivió en la charla, en la anécdota, en la conversación de padres a hijos (...), pervivió el ‘¡Viva Villa, cabrones!’ en las camisetas, la foto de Villa en las refaccionarias (…) es la resistencia popular contra el intento de destruir la imagen de justicia social que arrastra la División del Norte”.

A diferencia de la imagen que se intentó difundir, “Villa era un analfabeto que cuando fue gobernador de Chihuahua fundó 50 escuelas en 30 días. Adoraba la educación. No sabía leer pero el primer libro que leyó fue Los tres mosqueteros. Completó su educación en la cárcel, encerrado por una injusticia que le achacó Victoriano Huerta. Se formó entre las rejas”.

Quien desde los 15 años hasta poco antes de entrar a la revolución fue bandolero, “cuando toma el poder en Chihuahua, hace pomada a la oligarquía, la destruye de cuatro plumazos, les quita las haciendas, quita el derecho de paso de agua a las haciendas y la devuelve a las comunidades, les quita empresas de tranvías, los molinos de granos.

“¿De quién es la historia?”, preguntó Taibo II, el popularísimo escritor de este género y del negro.

“El Estado mexicano surgido de la derrota de la revolución dijo: ‘la historia es mía. Yo soy la independencia. Yo soy la revolución. Yo soy Cuauhtémoc. Yo soy el mestizaje. Yo soy Benito Juárez pastorcito (que puede ser indio pero es licenciado, entonces no hay pedo). Yo soy la historia. Puedo meter en el monumento a la revolución a Carranza y a Villa (por eso hay temblores en la ciudad de México), y a Carranza y Calles (por eso hay temblores de su puta madre)’.”

El Estado quiere la historia “porque lo legitima, le da el derecho de hablar en nombre del pasado: ‘soy el propietario de los libros de texto, y los niños héroes eran unos pendejetes, pero son míos; y la Siete Leguas era caballo y no yegua; y el hombre de Tepexpan era feo y chaparrito’, cuando todos saben que tenía curvas y era mujer y cazadora de mamuts.

“Cuando el Estado dijo ‘yo soy la historia’, hizo un discurso aburrido, que nos hizo odiar la historia en la escuela; es el discurso de las estampitas, los nombres de calles y estaciones de metro, de las estatuas pendejas de héroes sin caballo y sin espada y sin ideología; no son los defensores de la revuelta social, son curas bobalicones que toman café en Querétaro y accidentalmente tocaron una campana en Dolores”.

Luego, “la academia dijo: ‘somos nosotros la historia, la seria, la microhistoria, y construyen, por boca de Krauze o Aguilar Camín, una versión light, en la que dicen: ‘El Pípila ni existió’ y toman como modelo a historiadores conservadores que ni siquiera veían las cosas asomados de la ventana, estaban bajo la cama. Construyen una historia ñoña”.

Pero ahora, aseguró Taibo, estamos en una tercera fase: “Se jodieron: la historia no es del Estado, ni de la academia, no es de los especialistas, la historia es de los ciudadanos, porque es derecho sagrado de los habitantes de un espacio territorial tener pasado propio y compartido. La historia es nuestra, es el punto de referencia, es el santoral laico donde ponemos a los que queremos y quitamos a los que no nos gustan; encontramos personajes por los que nos ponemos de pie, como mi general Anaya que dijo: ‘si tuviera parque, culeros, no estarían aquí’; la historia es de unos cadetes enloquecidos que abrieron a putazos los guarda-rifles para intentar una defensa enloquecida, desesperada, en la cual seis habrían de morir; la historia es del general Escobedo, que se dormía montado en su caballo pero al mismo tiempo en Querétaro les partió el hocico a los imperiales por tercera vez; de poetas como Guillermo Prieto, que escribe Los cangrejos para hablar de nuestros vecinos; de Catedral, o de ese palacio (nacional) abandonado porque le tienen miedo al pueblo.

“Queremos a Guillermo Prieto, ministro de Hacienda de la Reforma, que el día que lo enterraron le faltaban botones en el gabán porque no tenía dinero, habiendo administrado la nación, y no a los ladrones de Alí Babá que nos han gobernado desde entonces”. (Más adelante recordó que el actual secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo, hace cuatro años, siendo subsecretario, durante un debate sobre el IVA a los libros, que los libros eran un producto como los zapatos, y alguien le preguntó que qué zapatos había leído últimamente. “¡Qué ministro de Hacienda tenemos! ¡Alguien que piensa que los libros son como zapatos!”, exclamó Taibo.)

La historia “es referente, sabor, calor, identidad –siguió el escritor– ¿De quién somos hijos? ¿De Iturbide o de Hidalgo? Elegimos, y elegir significa leer, estudiar y tomar partido. Es un llamado a una historia rigurosa, llena de información, veraz, crítica, que no tiene miedo de decir que Zapata había tenido una experiencia homosexual, ni pedo; Hidalgo, muy cura pero tradujo a Moliere para ligarse a la primera actriz, Micaela, con la que tuvo dos hijos. Cura de pueblo traduciendo a Moliere, ése es el padre de la patria que nos gusta, no un cura ñoño que parece que le pusieron un gabán con una chingadera de esas que le quitan a los cortineros, un cura que nunca vemos a caballo ni armado.

“Hacemos un llamado a la investigación profunda, rigurosa, a la no elaboración de material mítico, falso, a retirar la demagogia, pero también hacemos un llamado a apropiarnos de la historia, escribirla, leerla y transmitirla. Los mexicanos estamos reconstruyendo nuestra relación con la historia para formular una propuesta de futuro que no es la propuesta neoliberal, ni la del champiñón y sus huestes que hoy nos gobiernan”.

NOta: Tomado del Suplemento "La jornada del Campo" Diario la Jornada

martes, 21 de octubre de 2008

miércoles, 17 de septiembre de 2008

domingo, 14 de septiembre de 2008

domingo, 31 de agosto de 2008

Desfiladero

Veladoras contra la inseguridad pública o contra López Obrador?

A Felipe Calderón se le fue el país de las manos. Hay 16 millones de desempleados, la inflación es la más alta de los últimos 12 años y las bandas del narcotráfico hoy controlan importantes ciudades y regiones, de Chihuahua a Yucatán, dejando una estela de cadáveres, matanzas a la luz del día, ataques a instalaciones militares, cuerpos decapitados, secuestros y venta de protección a incontables negocios, desde inocentes taquerías hasta ruidosos tugurios de table-dance.

Todo el mundo lo dice, lo sabe, lo palpa: este pequeño “gobierno”, que no fue sino una caricatura sin chiste ni gracia, desapareció entre las patas de los caballos, la falta de profesionalismo, la improvisación, la suma de complicidades y la carencia absoluta de un proyecto nacional. Peor todavía, los terribles problemas que ha causado se agravarán más, y más, y más, mientras la sociedad no lo remplace. ¿Cómo llegamos a tal situación de desastre?

En el principio, sobre las ruinas del modelo socialdemócrata del viejo PRI, nos obligaron a beber las medicinas “amargas pero necesarias” del Fondo Monetario Internacional. Miguel de la Madrid sacó a remate las mil 100 empresas que formaban el patrimonio de la nación. Salinas de Gortari consumó la subasta. Ernesto Zedillo vendió los últimos ferrocarriles y la firma estadunidense que se los compró lo nombró gerente para que los administrara.

El saqueo pronto se reflejó en la estadística: en 1996, el Banco de México reportó que 75 por ciento del dinero depositado en los bancos del país estaba en manos de 2.5 por ciento de los “ahorradores”, mientras el restante se lo disputaban 97.5 por ciento de los cuentahabientes. En 15 años, el neoliberalismo produjo una concentración de riqueza tan injusta como la que existió aquí durante el virreinato.

Cuando un grupúsculo de ricachones se adueñó de casi todas las empresas del Estado –con excepción de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad–, Salinas “arregló” la Constitución para que Vicente Fox pudiera ser presidente de la República. Un sexenio más tarde Zedillo hundió al PRI para que Fox ganara las elecciones presidenciales y, gracias a ambos, el ranchero salvaje de Guanajuato encabezó “un gobierno de empresarios por empresarios para empresarios”.

Entre 2001 y 2006 –de acuerdo con datos oficiales de la Auditoría Superior de la Federación–, Fox “devolvió” a los 50 mayores empresarios del país 604 mil millones de pesos, suma idéntica a la que esos magnates en conjunto pagaron al fisco por concepto de impuestos en el mismo periodo. Éstos no dudaron en respaldar a Fox cuando trató de encarcelar a Andrés Manuel López Obrador en 2005, ni en bendecir el fraude electoral de 2006; sabían que el eventual triunfo del tabasqueño les quitaría tan abusivo privilegio.

Conmovido por la adhesión “espontánea” que le manifestaron en aquellos momentos difíciles, Calderón mantuvo la política foxista de no cobrarles impuestos a los más ricos: en el primer semestre de 2008 ya les devolvió 93 mil millones de pesos por concepto de “incentivos fiscales”. Huelga decir que tanto los 604 mil millones de pesos que Fox le robó a la nación para agasajar a sus cómplices, como los 93 mil que acaba de dilapidar Calderón, provienen de las ventas excedentes del petróleo, es decir, del dinero no presupuestado ni comprometido para su gasto que Pemex recibió gracias al aumento constante del precio de los hidrocarburos.

Por no haber invertido esos recursos en obras productivas, creación de empleos y desarrollo de infraestructura, Fox y Calderón son responsables de que México registre el crecimiento económico más bajo de América Latina, inferior incluso al de Haití, que es una de las naciones más pobres del mundo. Si la ultraderecha panista, en lugar de robarse los 700 mil millones de pesos que Pemex captó por las ventas excedentes de petróleo entre 2001 y 2007, hubiera multiplicado las fuentes de trabajo, fortalecido el campo, modernizado los sistemas educativo y de salud, intensificado la investigación científica y tecnológica y construido las refinerías que faltan para reducir la importación de combustible, nuestro país tendría tasas de crecimiento cercanas a 8 por ciento anual, similares a las de Brasil y Argentina, sólo por debajo de la de Venezuela. Pero no.

Todo fue a dar a las manos de unos cuantos, mientras la miseria y la falta de horizontes empujaban a millones a emigrar a Estados Unidos y la economía paralela de la droga absorbía a cientos de miles de jóvenes del campo, a la periferia de las ciudades y ahora también a las clases medias, que nutren las legiones de sicarios del narcotráfico.

Esta noche, algunos de los principales beneficiarios de esta política impulsada por los últimos presidentes –de De la Madrid a Fox– más el breve espuriato de Calderón marcharán para repudiar la violencia del crimen organizado y la impotencia de las autoridades. En realidad, todos los mexicanos deberíamos acudir a esa movilización para exigir la renuncia del gobierno federal por su incapacidad y corrupción manifiestas. Sin embargo, la prensa identificada con esa minoría y con la ultraderecha no habla sino de López Obrador, como si éste fuera responsable de los más de 5 mil muertos que la descomposición del régimen de facto ha dejado por todo el país.

Quienes encabezan la protesta de esta noche en realidad representan los intereses de aquellos que se benefician de la devolución de impuestos y quieren comprar Pemex. Hace cuatro años apoyaron la intentona del desafuero; después financiaron la campaña del odio que polarizó al país; más tarde bendijeron el fraude electoral que en los hechos constituyó un golpe de Estado y se burlaron del IFE violando las nuevas disposiciones que les prohíben difundir mensajes políticos.

Ahora, usando políticamente el miedo, la angustia, el dolor y la desolación que abruma incluso a sus propios familiares y amigos, pedirán que se implante una especie de dictadura militar, con el Ejército en las calles y la abolición de las garantías individuales, como medida extrema para evitar que Calderón se caiga ante la evidente insatisfacción del pueblo.

Por lo pronto, mañana a las 10 de la mañana, en el Monumento a la Revolución, López Obrador dará a conocer las nuevas medidas que adoptará el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, si el PRIAN, una vez reabierto el Congreso, vuelve a intentar la privatización de Pemex. En tal caso –millones de mexicanos lo saben– sobrevendrá un paro indefinido, con cierre de autopistas, para evitar que nos arrebaten lo último que nos queda.

Jaime Avilés

Desfiladero

Veladoras contra la inseguridad pública o contra López Obrador?

A Felipe Calderón se le fue el país de las manos. Hay 16 millones de desempleados, la inflación es la más alta de los últimos 12 años y las bandas del narcotráfico hoy controlan importantes ciudades y regiones, de Chihuahua a Yucatán, dejando una estela de cadáveres, matanzas a la luz del día, ataques a instalaciones militares, cuerpos decapitados, secuestros y venta de protección a incontables negocios, desde inocentes taquerías hasta ruidosos tugurios de table-dance.

Todo el mundo lo dice, lo sabe, lo palpa: este pequeño “gobierno”, que no fue sino una caricatura sin chiste ni gracia, desapareció entre las patas de los caballos, la falta de profesionalismo, la improvisación, la suma de complicidades y la carencia absoluta de un proyecto nacional. Peor todavía, los terribles problemas que ha causado se agravarán más, y más, y más, mientras la sociedad no lo remplace. ¿Cómo llegamos a tal situación de desastre?

En el principio, sobre las ruinas del modelo socialdemócrata del viejo PRI, nos obligaron a beber las medicinas “amargas pero necesarias” del Fondo Monetario Internacional. Miguel de la Madrid sacó a remate las mil 100 empresas que formaban el patrimonio de la nación. Salinas de Gortari consumó la subasta. Ernesto Zedillo vendió los últimos ferrocarriles y la firma estadunidense que se los compró lo nombró gerente para que los administrara.

El saqueo pronto se reflejó en la estadística: en 1996, el Banco de México reportó que 75 por ciento del dinero depositado en los bancos del país estaba en manos de 2.5 por ciento de los “ahorradores”, mientras el restante se lo disputaban 97.5 por ciento de los cuentahabientes. En 15 años, el neoliberalismo produjo una concentración de riqueza tan injusta como la que existió aquí durante el virreinato.

Cuando un grupúsculo de ricachones se adueñó de casi todas las empresas del Estado –con excepción de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad–, Salinas “arregló” la Constitución para que Vicente Fox pudiera ser presidente de la República. Un sexenio más tarde Zedillo hundió al PRI para que Fox ganara las elecciones presidenciales y, gracias a ambos, el ranchero salvaje de Guanajuato encabezó “un gobierno de empresarios por empresarios para empresarios”.

Entre 2001 y 2006 –de acuerdo con datos oficiales de la Auditoría Superior de la Federación–, Fox “devolvió” a los 50 mayores empresarios del país 604 mil millones de pesos, suma idéntica a la que esos magnates en conjunto pagaron al fisco por concepto de impuestos en el mismo periodo. Éstos no dudaron en respaldar a Fox cuando trató de encarcelar a Andrés Manuel López Obrador en 2005, ni en bendecir el fraude electoral de 2006; sabían que el eventual triunfo del tabasqueño les quitaría tan abusivo privilegio.

Conmovido por la adhesión “espontánea” que le manifestaron en aquellos momentos difíciles, Calderón mantuvo la política foxista de no cobrarles impuestos a los más ricos: en el primer semestre de 2008 ya les devolvió 93 mil millones de pesos por concepto de “incentivos fiscales”. Huelga decir que tanto los 604 mil millones de pesos que Fox le robó a la nación para agasajar a sus cómplices, como los 93 mil que acaba de dilapidar Calderón, provienen de las ventas excedentes del petróleo, es decir, del dinero no presupuestado ni comprometido para su gasto que Pemex recibió gracias al aumento constante del precio de los hidrocarburos.

Por no haber invertido esos recursos en obras productivas, creación de empleos y desarrollo de infraestructura, Fox y Calderón son responsables de que México registre el crecimiento económico más bajo de América Latina, inferior incluso al de Haití, que es una de las naciones más pobres del mundo. Si la ultraderecha panista, en lugar de robarse los 700 mil millones de pesos que Pemex captó por las ventas excedentes de petróleo entre 2001 y 2007, hubiera multiplicado las fuentes de trabajo, fortalecido el campo, modernizado los sistemas educativo y de salud, intensificado la investigación científica y tecnológica y construido las refinerías que faltan para reducir la importación de combustible, nuestro país tendría tasas de crecimiento cercanas a 8 por ciento anual, similares a las de Brasil y Argentina, sólo por debajo de la de Venezuela. Pero no.

Todo fue a dar a las manos de unos cuantos, mientras la miseria y la falta de horizontes empujaban a millones a emigrar a Estados Unidos y la economía paralela de la droga absorbía a cientos de miles de jóvenes del campo, a la periferia de las ciudades y ahora también a las clases medias, que nutren las legiones de sicarios del narcotráfico.

Esta noche, algunos de los principales beneficiarios de esta política impulsada por los últimos presidentes –de De la Madrid a Fox– más el breve espuriato de Calderón marcharán para repudiar la violencia del crimen organizado y la impotencia de las autoridades. En realidad, todos los mexicanos deberíamos acudir a esa movilización para exigir la renuncia del gobierno federal por su incapacidad y corrupción manifiestas. Sin embargo, la prensa identificada con esa minoría y con la ultraderecha no habla sino de López Obrador, como si éste fuera responsable de los más de 5 mil muertos que la descomposición del régimen de facto ha dejado por todo el país.

Quienes encabezan la protesta de esta noche en realidad representan los intereses de aquellos que se benefician de la devolución de impuestos y quieren comprar Pemex. Hace cuatro años apoyaron la intentona del desafuero; después financiaron la campaña del odio que polarizó al país; más tarde bendijeron el fraude electoral que en los hechos constituyó un golpe de Estado y se burlaron del IFE violando las nuevas disposiciones que les prohíben difundir mensajes políticos.

Ahora, usando políticamente el miedo, la angustia, el dolor y la desolación que abruma incluso a sus propios familiares y amigos, pedirán que se implante una especie de dictadura militar, con el Ejército en las calles y la abolición de las garantías individuales, como medida extrema para evitar que Calderón se caiga ante la evidente insatisfacción del pueblo.

Por lo pronto, mañana a las 10 de la mañana, en el Monumento a la Revolución, López Obrador dará a conocer las nuevas medidas que adoptará el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, si el PRIAN, una vez reabierto el Congreso, vuelve a intentar la privatización de Pemex. En tal caso –millones de mexicanos lo saben– sobrevendrá un paro indefinido, con cierre de autopistas, para evitar que nos arrebaten lo último que nos queda.

lunes, 28 de abril de 2008

La Imagen que Teidiotisa y TV apezta ocultan.



Vista Aerea del Paseo de la Reforma en la marcha por la defensa del pétroleo.
Domingo 27 de Febrero, Ciudad de México.

Resumen de la asamblea popular en defensa del petróleo en el zócalo capitalino. Discurso Integro de AMLO




* Ante cientos de miles de seguidores que colmaron la plancha del Zócalo y todas las calles aledañas del centro de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo, convocó a los mexicanos a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo

* La nueva fase incluye incrementar a 10 millones de personas el número de afiliados al movimiento anti-privatizador, un recorrido nacional que iniciará nuevamente el propio Andrés Manuel, analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular sobre la reforma de PEMEX / Texto íntegro de su discurso

Al coro de “¡Es un honor estar con Obrador!”, cientos de miles de personas colmaron la plancha del Zócalo capitalino y todas sus calles aledañas. Ahí, Andrés Manuel (recuadro) convocó a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo. (REDACCION/AP)

MEXICO, D.F., 27 de abril (UNIVERSAL/LA JORNADA/NTX/AFP/REDACCION).- Ante cientos de miles de seguidores que colmaron la plancha del Zócalo y todas las calles aledañas, Andrés Manuel López Obrador convocó este domingo a los mexicanos a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo.
La nueva fase implicará, sostuvo, incrementar a 5 millones el número de afiliados de ese movimiento para fines de junio y a 10 millones para finales de julio, así como un recorrido nacional que iniciará nuevamente el propio Andrés Manuel López Obrador.
También anticipó que un grupo de legisladores y miembros de la Coordinadora Nacional en Defensa del Petróleo empezarán a analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular sobre el tema.
El Presidente Legítimo provocó una airada reacción cuando se refirió a los spots de televisión que lo compararon con Hitler, Pinochet y Musolini, lo que concitó una ola de expresiones de rabia.
“Ustedes creen, por ejemplo, que ese burdo spot que difundió Televisa en contra mía y de los legisladores del FAP lo hubiesen transmitido si fuera en contra de Felipe Calderón?”, le preguntó a la multitud enardecida, “¡Nooo,nooo!”, fue la reacción inmediata.
López Obrador denunció asimismo el cerco informativo propiciado por poderosos medios, ya que, asentó, los dueños de los más influyentes medios de comunicación son de los hombres más ricos de México.
“Por intereses, afinidad o conveniencia se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza “.
El gentío entregado, todo el tiempo coreó: “¡Es un honor estar con Obrador!”.
Andrés Manuel encabezó la mega-marcha que comenzó a las 10:30 de la mañana del Angel de la Independencia, por todo Paseo de la Reforma.
“Con la fuerza de nuestras ideas y de nuestros principios vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil, pacífica para la defensa del petróleo”, empezó su discurso López Obrador, luego de hora y media de marcha.
Dijo que ya son 100 mil brigadistas, mujeres y hombres, y que la meta es llegar a 200 mil para finales de junio.
Indicó que cada uno de éstos tendrá que visitar 10 hogares para distribuir el material y los videos que explican los motivos de fondo de este movimiento.
La tarea es, dijo, ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo, para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización.
Paralelamente a estas acciones, dijo que en esta segunda etapa representantes del Frente Amplio Progresista participarán en el debate nacional que se llevará a cabo en el Senado de la República.
Además, explicó que un grupo de intelectuales organizará también debates en centros de trabajo, universidades y en todo el país para fijar posiciones en torno al tema del petróleo.
Así, Andrés Manuel convocó a la segunda etapa de la resistencia civil pacifica que, entre otras cosas, implicará incrementar a cinco millones el numero de afiliados para fines de junio y a 10 millones para finales de julio.
En un discurso ante cientos de miles de seguidores que atiborraron la plancha del Zócalo hasta la calle de Madero, Juárez y Reforma, el dirigente planteó las bases de esta segunda etapa.
“Con la fuerza de nuestras ideas y de nuestros principios vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil, pacifica para la defensa del petróleo”.
De esta forma dijo que ya son cien mil brigadistas mujeres y hombres, ahora la mesa es llegar a 200 mil brigadistas para finales de junio.
Así, cientos de miles de personas marcharon el domingo por el centro de la capital mexicana en defensa de la PEMEX, dos días después de que sus legisladores concluyeron la toma del Congreso por 16 días contra un proyecto calderonista que impulsa la apertura de la estatal a los privados.
La manifestación fue convocada por el Movimiento en Defensa del Petróleo, que está integrado por los partidos que forman el Frente Amplio Progresista (FAP).
Al grito de “Este es el pueblo de López Obrador, ¿cuál es el tuyo espurio (Felipe) Calderón?”, cientos de miles de manifestantes, la mayoría vestidos de blanco, recorrieron sin incidentes algunas de las principales avenidas de la capital antes de llegar a la plaza principal.
Andrés Manuel López Obrador anunció hoy domingo el inicio de la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo, que consiste en ganar el debate, ampliar a 200 mil el número de brigadistas para junio, así como emprender la tarea de informar casa por casa, con una meta de 10 millones de familias visitadas para agosto, las razones del rechazo a las iniciativas fecalistas y las consecuencias de permitir la privatización de la industria petrolera.
Luego de encabezar una marcha que partió del Angel de la Independencia, dijo en el Zócalo de la ciudad de México que si bien con las acciones de resistencia civil los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, no aprobaron el paquete de iniciativas con un albazo legislativo, se debe actuar de manera precavida para volver a movilizarse, en caso de que panistas y priístas quieran imponer por sorpresa su reforma.
“Estoy seguro que ante la insistencia de violar la Constitución, de privatizar la industria petrolera y de agravar la corrupción en Petróleos Mexicanos (PEMEX), los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) reanudarán la resistencia civil pacífica en ambas Cámaras y estas acciones serán respaldadas por millones de mexicanos, que no permitiremos semejante agravio”, resaltó.
Anunció también que, con el propósito de continuar la resistencia civil, él reanudará sus giras por el interior del país, para informar sobre “el atropello constitucional con el que pretenden entregar a particulares, nacionales y extranjeros” todas las áreas que controla PEMEX.
Mientras que, por su parte, los legisladores analizarán la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular para recoger la opinión popular.
A su vez, el grupo de intelectuales en defensa del petróleo organizará debate en centros de trabajo y universidades en todo el país, informó.
Hoy, ante cientos de miles de personas que llenaron la plaza de la Constitución y calles como Madero -por donde entró la marcha-, López Obrador expresó su satisfacción por el resultado de la primera etapa de la resistencia civil que, dijo, permitió detener el madruguete, y a pesar de la andanada en radio y televisión, cuyos conductores, cuestionó, “se dedicaron a gritar y repetir una y mil veces la palabra secuestro”.
“Aunque todavía no podemos cantar victoria, porque es mucha la codicia de quienes quieren convertir a la industria petrolera nacional en negocio privado, es indudable que por ahora hemos podido pararlos... Es un hecho que los potentados no podrán, en los próximos tres meses, consumar como lo tenían planeado, el gran pillaje de la privatización del petróleo”, expresó.
Lo importante, sostuvo, es que se frenó una reforma que Calderón, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y sus socios nacionales y extranjeros, querían cometer “el oprobio (de pasar la reforma) de prisa, en sigilo, y de puntitas, sin que se diera cuenta el pueblo de México”.
En el templete, este domingo lo acompañó un grupo de los senadores y diputados que tomaron la tribuna de las dos Cámaras del Congreso de la Unión, así como coordinadoras de las brigadas de mujeres en defensa del petróleo, a quienes les hizo un amplio reconocimiento por contribuir a frenar el albazo.
“Y esto fue posible -resaltó-- sin haber todo un solo vidrio, sin una pedrada, sin enfrentamientos en la calle, porque este movimiento es pacífico”.
Porque, exaltó, la toma de las tribunas permitió frenar el intento de violar 12 artículos de la Constitución con el que el gobierno espurio, el PAN y el PRI quieren “apropiarse de la industria petrolera a espaldas del pueblo. Calderón, Mouriño y sus socios están queriendo construir un andamiaje legal que los blinde y les permita atracar con impunidad en todo el sector energético”.
Citó un discurso del dirigente de Convergencia, Luis Maldonado Venegas, donde asegura que “por encima de la rentabilidad electoral de las futuras elecciones, está el porvenir de todos los mexicanos y la defensa irrestricta de la nación” para anunciar que bajo esas consideraciones y con la fuerza de las ideas, se iniciará una nueva etapa de resistencia civil pacífica.
El plan, dijo, es sencillo: seguir en la organización de las brigadas y que, si en éstas ya hay 100 mil personas, los grupos se fortalezcan y amplíen hasta llegar a 200 mil para finales de junio. “La tarea es ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización de la industria petrolera”, expuso.
Refirió que el objetivo es que cada uno de los 100 mil brigadistas visite 10 domicilios a la semana, dialogue con la gente y entregue los paquetes informativos para que, al terminar junio, se haya informado a 5 millones de hogares, mientras que entre julio y agosto, cuando los brigadistas sean ya 200 mil, se entre en comunicación permanente con 10 millones de familias.
Sugirió que también se lleven a cabo, con los videos que ya circulan, círculos de estudio y reflexión sobre el petróleo.
El Presidente Legítimo afirmó que si bien sus adversarios cuentan con dinero y los medios de comunicación, el movimiento en defensa de los hidrocarburos cuenta con hombres y mujeres comprometidos y con convicciones.
Porque, resaltó, el movimiento “desató la furia de nuestros adversarios que, como es comprensible, defienden con obsesión la rapiña y los privilegios”.
Evaluó que el grupo interesado en la privatización se apoya, fundamentalmente, en el control que ejercen sobre la mayoría de los medios, “cuyos dueños son de los hombres más ricos del país y, por interés, afinidad o conveniencia, se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza por resistir ante las injusticias o intentar un cambio verdadero”.
Así que recomendó no pelearse o hacer corajes cuando articulistas, conductores de radio o televisión atacan al movimiento, porque “son únicamente instrumentos, empleados de las grandes corporaciones indisolublemente ligadas al poder económico y político. Esto explica, también, por qué se cierran los medios, por qué nos difaman, por qué no permiten expresarnos y por qué, en vez de informar, se erigen en jueces y sólo sus opiniones se escuchan”.
No obstante, insistió en que en la defensa del petróleo y a pesar de la “gran lanzada” de los medios, debe mantenerse la serenidad y el optimismo.

A continuación, el discurso de Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México, en la Asamblea Informativa del Movimiento Nacional en defensa del Petróleo, en el Zócalo

Amigas y amigos:
Hoy iniciamos una nueva etapa de lucha por la defensa del petróleo.
Aunque todavía no podemos cantar victoria, porque es mucha la codicia de quienes quieren convertir a la industria petrolera nacional en un negocio privado, es indudable que por ahora hemos podido pararlos.
En la primera etapa de la resistencia civil pacífica hemos logrado detener el madruguete y llevar el tema de las reformas energéticas al debate nacional.
Es un hecho que los potentados no podrán, en los próximos tres meses, consumar, como lo tenían planeado, el gran pillaje de la privatización del petróleo.
Y esto fue posible sin haber roto un solo vidrio, sin una pedrada, sin enfrentamientos en la calle, porque este movimiento ha sido, es, y seguirá siendo pacífico.
¿Qué es lo que logramos frenar?
El intento de violar 12 artículos de la Constitución para apropiarse de la industria petrolera a espaldas del pueblo de México.
Debemos aclarar, y debe saberse cada vez más, que las iniciativas de reformas a leyes secundarias propuestas por Calderón, contravienen el espíritu y la letra de los artículos 6º, 25, 27, 28, 49, 73, 108, 109, 113, 126, 127 y 134 de nuestra Constitución Política.
En esencia, con este grave atropello constitucional, se pretende entregar a particulares nacionales y extranjeros, la exploración, la perforación, la refinación, la petroquímica, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos. Quieren dejar a Pemex como simple abastecedora de petróleo crudo, y quitarnos la posibilidad de utilizar todo el potencial del sector energético para llevar a cabo el desarrollo económico independiente que necesita nuestro país.
Aún más: estas iniciativas vulneran nuestra soberanía al conceder derechos a extranjeros y obligarnos, ante cualquier controversia, a recurrir a tribunales internacionales.
Nada más pensemos que si, en 1938, hubiésemos estado sometidos al marco legal que propone Calderón, la Suprema Corte de Justicia de la Nación no hubiera podido emitir el laudo a favor de los trabajadores que dio lugar a la Expropiación Petrolera.
Por si fuese poco y con gran cinismo, Calderón, Mouriño y sus socios, quieren establecer un régimen de excepción para operar con manos libres en Pemex y continuar saqueando los bienes y el patrimonio de todos los mexicanos.
Por ejemplo, si se aprobara lo que ellos proponen, Calderón y Mouriño, nombrarían a los integrantes del Consejo de Administración de Pemex, y estos incondicionales o presta nombres, tendrían facultades para no llevar a cabo licitaciones públicas y entregar contratos de obras y servicios por asignación directa a sus empresas favoritas.
Además, podrían actuar sin informar a la sociedad, sin rendir cuentas a nadie, sin estar sujetos al régimen de responsabilidades como cualquier otro servidor público. También podrían conceder a su arbitrio, sueldos elevadísimos fuera del presupuesto, autorizar incentivos adicionales a funcionarios y empresas, y contratar deuda pública sin la autorización del Congreso.
Es decir, Calderón, Mouriño y sus socios nacionales y extranjeros, están queriendo construir un andamiaje legal que los blinde y les permita atracar con impunidad en todo el sector energético.
Y repito: todo este oprobio querían hacerlo de prisa, en sigilo, de puntitas, sin que se diera cuenta la mayoría del pueblo de México.
Todo esto fue lo que impidieron, por ahora, con la toma de la Tribuna, nuestros legisladores: senadoras y senadores, diputadas y diputados. Por ello nuestra admiración y respeto.
También, aquí rendimos homenaje a las mujeres brigadistas y a los hombres brigadistas de la ciudad de México y de todo el país.
Claro está que nuestro comportamiento, como ya lo esperábamos, desató la furia de nuestros adversarios que como es comprensible defienden con obsesión la rapiña y los privilegios.
Pero no vale la pena detenernos tanto en sus motivos. Aquí lo importante es clarificar en que se basan los potentados para tratar de imponerse. Desde mi punto de vista, ellos se apoyan, fundamentalmente, en el control que ejercen sobre los medios de comunicación, lo cual les permite ocultar la verdad, engañar y tratar de manipular a la población.
Es más, este es un fenómeno mundial. Acaba de comentar el politólogo Giovanni Sartori, con motivo de las elecciones en Italia, que el triunfo de Berlusconi se debió al dominio que tiene de los medios de comunicación, y llegó a decir que así hasta él ganaba.
Algo parecido sucede en nuestro país, donde los dueños de los más influyentes medios de comunicación, son de los hombres más ricos de México y por intereses, afinidad o conveniencia, se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza por resistir ante las injusticias o intentar un cambio verdadero.
Por eso no debemos pelearnos o hacer coraje cuando articulistas, conductores de radio o de televisión nos atacan, porque al final de cuentas ellos son únicamente instrumentos, empleados de las grandes corporaciones de comunicación que están indisolublemente ligadas al poder económico y al poder político.
Esto explica, también, por qué se cierran los medios, por qué nos difaman, por qué no permiten expresarnos y por qué en vez de informar se erigen en jueces y sólo sus opiniones se escuchan.
Por ejemplo, en el caso de la toma de la Tribuna, nunca hablaron de las causas. Nunca dijeron que se pretende violar la Constitución, privatizar a Pemex y fomentar la corrupción. Sólo se dedicaron a gritar y a repetir, una y mil veces la palabra secuestro.
¿Ustedes creen, por ejemplo, que ese burdo spot que difundió Televisa en contra mía y de los legisladores del FAP, lo hubiesen transmitido si fuera en contra de Felipe Calderón?
Es indudable que este aparato de comunicación es la principal fuerza de los potentados y no debemos menospreciar sus efectos en la opinión pública. Como es sabido, repetir mentiras todos los días y a cada hora, acaba por confundir a mucha gente.
Sin embargo, afortunadamente hay muchos otros, millones de mexicanos, mujeres y hombres, que ante la mentira y la manipulación, reflexionan, se rebelan y reafirman su convicción de que es indispensable llevar a cabo una renovación tajante de la vida pública de México.
Y son estos ciudadanos concientes, que saben leer el periódico, escuchar la radio o ver la televisión, el principal sustento de nuestro movimiento.
Por eso, en la defensa del petróleo y ante la gran lanzada de los medios de comunicación, nos mantenemos serenos y optimistas. Nos guiamos por principios más elevados que nuestras propias aspiraciones personales o partidistas. Y como ya dijimos, estamos dispuestos a asumir el costo del llamado desgaste político si con ello logramos evitar la privatización del petróleo. Este movimiento, repito, no se mide con el rasero de la política tradicional, sino con el de la historia.
En este sentido, me dio mucho gusto que hace unos días, el Presidente del Partido Convergencia, Luis Maldonado Venegas, expresó, y lo cito textualmente: “Cuando el interés de México peligra, cuando las amenazas para socavar nuestra soberanía despliegan sus redes de poder y dominación, no es válido invocar posiciones ambiguas o actitudes evasivas. Por encima de la rentabilidad electoral de las futuras elecciones, está el porvenir de todos los mexicanos y la defensa irrestricta de la nación”.
Amigas y amigos:
Bajo estas consideraciones y con la fuerza de nuestras ideas y principios, vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil pacífica para la defensa del petróleo.
El plan es sencillo, pero significa ir al meollo del asunto. Les propongo que sigamos organizando nuestras brigadas. Que si ya somos 100 mil brigadistas, mujeres y hombres, nos planteemos fortalecer y ampliar esta organización, hasta llegar a 200 mil brigadistas para finales del mes de junio.
Con ese propósito voy a recorrer, durante este tiempo, todos los estados del país.
¿Cuál es el objetivo principal en esta segunda etapa de la resistencia civil pacífica?
La tarea es ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización de la industria petrolera.
Ante el cerco informativo, cada uno de nosotros será un medio de comunicación. Ante el engaño y la manipulación nos haremos cargo de abrirle paso a la verdad.
La meta es que cada uno de los 100 mil brigadistas visite 10 domicilios a la semana, dialogue con la gente y entregue folletos, historietas y volantes. Es decir, informaremos, hasta finales de junio, en 5 millones de hogares; y de julio a agosto, cuando seamos 200 mil brigadistas, entraremos en comunicación, de manera permanente, con 10 millones de familias.
Aquí aprovecho y les hago un llamado respetuoso a todas y a todos, para actuar con responsabilidad. Con sinceridad les digo que no podemos caer en el autoengaño, perder el tiempo y desperdiciar nuestros materiales de difusión, que a pesar de los escasos recursos económicos se están elaborando, empacando y distribuyendo. Tampoco se trata de repartir los impresos en la vía pública o dejarlos debajo de la puerta, sino de entrar en comunicación con la gente y entregar la información de manera personal.
De la misma forma se recomienda que con los videos que se están repartiendo y que contienen información y entrevistas a intelectuales y expertos, se organicen círculos de estudio y reflexión sobre el tema del petróleo.
Sabemos que todo esto implica mucho esfuerzo y sacrificio, pero consagrarnos por entero a esta noble causa es en bien del pueblo, de nuestros hijos y de la patria.
Nuestros adversarios cuentan con dinero y con los medios de comunicación, pero nosotros tenemos lo más valioso: de nuestro lado está la razón, la defensa del pueblo y de su patrimonio y, sobre todo, contamos con ustedes, mujeres y hombres comprometidos, con mística y con convicciones.
En esta ocasión, no les pido que votemos si vamos a cumplir cabalmente con nuestros compromisos. Tampoco les tomaremos protesta. Las resoluciones de esta naturaleza no se pueden aprobar por el voto de una mayoría. Sólo les pido que hagamos un compromiso solemne y que cada uno de nosotros piense con sinceridad, si tiene la voluntad y la capacidad de cumplir con su deber y con su tarea. Como diría Gandhi: tenemos que buscar en nuestros corazones si tenemos la fuerza requerida para llegar hasta el final. Sólo entonces hagamos la promesa, y sólo entonces esa promesa dará frutos y la lucha, de todos juntos, sólo podrá tener un desenlace: la victoria.
Hay que agregar que en esta segunda etapa de la resistencia civil pacífica, representantes nuestros van a participar en el debate que se llevará a cabo en el Senado de la República. Pero no sólo eso, el grupo de intelectuales en defensa del petróleo, organizará debates en centros de trabajo, universidades y en todo el país.
También un grupo formado por legisladores y miembros de la Comisión Coordinadora Nacional en Defensa del Petróleo, empezará a analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular, lo que más convenga para recoger, en su momento, la opinión del pueblo sobre el tema del petróleo.
Como es lógico, debemos actuar de manera precavida y estar atentos para movilizarnos en caso de que las cúpulas del PRI y del PAN, se pongan de acuerdo y pretendan imponer por sorpresa su llamada reforma energética.
Estoy seguro que ante la insistencia de violar la Constitución, de privatizar la industria petrolera y de agravar la corrupción en Pemex, los legisladores del Frente Amplio Progresista reanudarán la resistencia civil pacífica en ambas Cámaras y estas acciones serán respaldadas por millones de mexicanos que no permitiremos semejante agravio al pueblo y a la nación.
Por último, les propongo que nos volvamos a reunir, aquí mismo, en dos meses más, el domingo 29 de junio, a las 10 de la mañana, para evaluar el avance de nuestra organización en la defensa del petróleo.
Amigas y amigos:
Veamos lo que estamos haciendo recordando la historia, para entender el por qué de los ataques que padecemos.
Tengamos presente que los hombres que han luchado en nuestro país en contra de los poderosos, siempre han sido descalificados o tratados con desprecio. A Hidalgo lo llamaban “demagogo”; a Morelos “hereje”; a Juárez “indio mugroso”; a Villa y Zapata los trataban de “bandidos” y a Madero de “loco espiritista”; y sin embargo, hoy son el ejemplo a seguir y los padres fundadores de la patria. Que estos hechos nos den fuerza interior y el aplomo necesario para seguir defendiendo nuestros ideales y las causas del pueblo y de la nación.
Actuemos también pensando que la razón tarda mucho en madurar, pero siempre llega y entonces se convierte en verdad de todos.
También actuemos con alegría, desprovistos de odios y rencores. Ser firmes es cosa bien distinta a ser insensibles.
Ante los ataques debemos pensar que tenemos adversarios, no enemigos. Adversarios a vencer, no enemigos a destruir.
Aceptemos la afirmación del amor como la mejor forma de hacer política. No debe caber en nosotros ni el odio, ni la amargura. Seamos el amor que todo lo da. Amar es perdonar en todo instante. Que nos mueva el amor a la patria y la vocación humanista del amor al prójimo. Luchar por los pobres, los humillados y los ofendidos, es nuestro propósito esencial. Tengamos la confianza de que la fuerza del amor se impondrá sobre la codicia y la manipulación.
Amigas y amigos:
De nueva cuenta, mi más profundo agradecimiento a dirigentes, legisladores y militantes del PRD, del PT y de Convergencia.
Mi agradecimiento a presidentes municipales, regidores, diputados locales, gobernadores y al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México por el respaldo político y moral a nuestro movimiento.
Mi reconocimiento también a esas honrosas y dignas excepciones: a los periodistas y a los medios de comunicación libres e independientes. ¡Qué gran aliada de todo movimiento honesto, es la prensa honesta! ¡Qué necesaria su colaboración!
Nuestro agradecimiento sincero a muchos mexicanos, mujeres y hombres, que nos ayudan y cooperan en la medida de sus posibilidades y a su manera.
Y todo mi respeto y admiración a ustedes, dirigentes e integrantes de las brigadas en defensa del petróleo.
Lo que se obtiene con amor, se conserva para siempre.
¡Viva la Resistencia Civil Pacífica!
¡Viva la lucha en defensa del petróleo!
¡Viva el pueblo de México!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!

Los nuevos Santa Anna vs. los mexicanos verdaderos

Que de uno u otro modo la soberanía de México domine en los noticieros, las primeras planas y sobre todo en la conciencia colectiva es mala señal, pero también es buena. La mala noticia es que la soberanía se encuentra en serio peligro, que el país cayó en manos del cojo Antonio López de Santa Anna, el inolvidable “Quinceuñas” en su reencarnación panista (con muchos genes del pri). Su fórmula es simple, y si suena caricaturesca, lo es: la riqueza de nuestro territorio que no se explote hasta exprimirla, se traspasa a quien la pague en mejor divisa.
La buena noticia es que todavía existe el pueblo mexicano. Invisibilizado, ridiculizado, criminalizado, satanizado por las Aduanas de la Verdad en la propaganda oficial y la información electrónica masiva, conserva el hábito incurable de vivir aquí, en su tierra. De quererla, cuidarla, continuarla.
Y vaya que el poder hace esfuerzos para que los mexicanos se marchen. El mensaje oficial, explícito a partir del foxismo pero activo desde la firma del Tratado de Libre Comercio, es: emigren, vuélvanse tenderos (meseros, recamareros, maquileros), no siembren ya maíz (como propuso el presidente Felipe Calderón en Zinacantán a principios de mes), nosotros se los traemos (no dijo de dónde). El sistema los expulsa, a Estados Unidos de preferencia, y les aplaude cuando se van.
Será que México es un mosaico y hay gente para todo, el hecho es que millones de mexicanos, la vasta mayoría, prefiere cantar la Canción Mixteca en vez de vivirla. Y acá siguen.
Para los modernos Santa Anna, los mexicanos son el único verdadero problema. No lo son las leyes ni el recurso de la violencia institucional, que puede adquirir la forma de un ejército de ocupación en casi todo el territorio nacional, una inundación de policías a domicilio, una horda de motoconformadoras y perforadoras, o todo junto. Tampoco son problema los amarres internacionales, claramente definidos en la edad post-diplomática del Estado mexicano.
Nuestros Santa Anna superan al modelo decimonónico, ya ni siquiera hacen como que pelean para negociar con Bush o espejearse con el paramilitar Uribe. Se refocilan en el verde olivo y el brillo de las armas para “meter goles” a sus oponentes. No suelen admitirlo, pero a ellos les meten más aún. Combaten dos cosas harto distintas: por un lado al crimen organizado, y por el otro al pueblo en todas sus manifestaciones de inconformidad vital.
El crimen organizado es gemelo del poder político, que lo “combate” jugando ping pong. Entre sí se entienden en el lenguaje universal de la corrupción y el negocio sin escrúpulos. En el actual desorden nacional, los gobernadores andan sueltos. Cuántos de ellos han sido descubiertos como rateros, pederastas, represores, asesinos, manipuladores de la justicia, y como sea representan a las instituciones en Oaxaca, Puebla, Jalisco, Guerrero, Estado de México. La educación, otro ejemplo, depende de una Condesa Drácula con presencia en tres o cuatro partidos políticos de esos que hay, dueña de un sindicato inmenso y una influencia desorbitada.
El pueblo, en cambio, ¿qué hacer con él? Rejego, querendón, solidario, y con un “ya basta” que le rebota en el pecho desde hace años. A los Santa Anna les gustan los eufemismos, y para sus verdaderas guerras usa otros nombres. Ocurre en Chiapas.
Y también, escandalosamente, en Guerrero, donde la militarización de estos días, con el pretexto de combatir el narcotráfico no ha disuelto ni un solo grupo criminal ni afectado realmente sus intereses, pero bien que intenta desaparecer las estructuras auténticas, como la Policía Comunitaria (CRAC) de la Montaña, a cuyos comandantes y consejeros quiere encarcelar. Persigue a los pueblos mepha’, nahua, mixteco, amuzgo. Sus dirigentes son asesinados. Las comunidades constantemente ocupadas y cateadas por tropas y policías.
El pueblo mexicano, tan ancho y variado, ejemplar en cualquier parte cuando de defender lo nuestro se trata, tiene entre sus privilegios el contar con los pueblos indígenas, los últimos y más pequeños, los que más padecen y menos se rinden en ambos lados de la frontera. Son guardianes de la tierra, las aguas, las semillas, las culturas auténticas y la dignidad.


Articulo publicado el domingo 27 de febrero en el suplemento ¨La Ojarasca¨del periodico La Jornada

sábado, 26 de abril de 2008

Alerta Máxima

Qué es lo que debemos esperar después de la liberación de las tribunas?

Qué resultados podemos esperar del simulacro de debate que la derecha del PRIAN llevará a cabo, solo para cumplir con una demanda de la oposición?

Debemos confiar en los diputados y senadores de PRI y del PAN que se relamen los bigotes por el tesoro de las aguas profundas?

Respetarán la voluntad ciudadana?

Dejaremos que nos den el golpe final y nos despojen de la posibilidad de ser una nación libre y soberana?

No podemos ser ingenuos y creer que en verdad los intereses facciosos que mueven los hilos del poder actuarán con principios demócratas.

Hagamos un rápido recuento de los hechos que precedieron el fraude electoral, por medio del cual, los mismos intereses que hoy pretenden apoderarse de los recursos energéticos, se apoderaron de la Presidencia de la República.


En virtud de la positiva gestión de Andrés Manuel López Obrador al frente del gobierno del Distrito Federal y del ascenso que esta figura política tenia en la opinión publica, el gobierno federal y diversos grupos oligárquicos pusieron en marcha un plan para evitar a como diera lugar, que Obrador ganara las elecciones del 2006.

Esta fue la ruta y el plan que llevaron a cabo.

1. Integraron un IFE en forma por demás antidemocrática para encubrir el fraude que se fraguaba. Desde el oscuro personaje que presidía el Instituto, el hijastro político de la paria Elba Esther Gordillo hasta los Consejeros Electorales, fueron elegidos por quienes ahora se reparten el poder y los negocios: PRI y PAN

2. El gobierno federal en colusión con grupos de la ultraderecha empresarial, inician una campaña de desestabilización y desprestigio en contra del Jefe de Gobierno del D.F. Andrés Manuel López Obrador. Esta primera etapa culmina con una marcha en la ciudad de México.

3. Diego Fernández de Cevallos, Vicente Fox, Carlos Salinas, Macedo de la Concha, Carlos Ahumada y TELEVISA fraguan un complot para golpear la imagen de Andrés Manuel exhibiendo presuntos actos de corrupción de personajes cercanos al gobierno de la Ciudad de México.

4. Como no pueden descarrilarlo en ese intento, optan entonces por privarlo de sus derechos políticos, queriéndole imputar el delito de desacato a una orden judicial. Es tan burdo el manejo de esta maniobra que Vicente Fox y su pandilla se exhiben y les sale el tiro por la culata por lo que se agazapan y retroceden.

5. En palabras de Martha Sahagún deben asegurarse la presidencia a como de lugar., Así, otorgan a la empresa Hildebrando cuyo director y propietario es cuñado de Calderón, el contrato para integrar el padrón electoral y el sistema de conteo para en caso de ser necesario se implemente un rasurado electrónico de votos a través de un algoritmo en el sistema.

6. Por otro lado comienza el bombardeo mediático. Los golpistas difunden en horario AAA diversos spots que muestran al Candidato López Obrador como lo peor que le puede suceder a México.

7. Todos los merolicos de radio y televisión despotrican en contra de Obrador, lo acusan de recibir dinero del gobierno de Chávez, de ser un peligro para México, de querer instaurar un gobierno dictador, de financiar guerrillas, lo atacan y cuestionan durante las entrevistas y programas de opinión con una rabia inaudita.

8. La derecha instaura en muchos ciudadanos mediatizados un miedo absurdo y se encarga de implantarles el germen de odio en contra de quienes apoyan a Obrador. Logran con esta campaña una gravísima ruptura social al polarizar las posiciones ideológicas. Desde la época de la Revolución, la sociedad mexicana no había estado tan enfrentada y dividida entre si como ahora.

9. Finalmente y en vista de que ni con todas estas infames acciones pueden derrocar a su adversario, entonces deciden tomar por la cínica y desvergonzada vía del ¨haiga sido como haiga sido¨ de esta manera se descaran y ponen en marcha las practicas de sus maestros los prisitas. Actos de mapacheria, relleno de urnas, quema de boletas, votos de personas inexistentes, actas alteradas, muertos votantes, compra de credenciales, etc. Todos estos actos fueron demostrados fehacientemente en diversos vídeos y declaraciones de miles de testigos.

10. Millones de ciudadanos se manifiestan a lo largo y ancho del pais, pidiendo el conteo de las boletas bajo la consigna ¨voto por voto, casilla por casilla¨ Los golpistas se niegan.

10. La decisión de la eleccion llega a la Suprema Corte de Justicia cuyos magistrados siendo nombrados por las mafias políticas que gobiernan el país, optan por coludirse y legalizar el fraude y de esta manera evitar perder sus privilegios: sueldos mensuales de 500 mil pesos, cobertura total de gastos en chóferes, escoltas, celulares, seguros y gastos médicos médicos, viáticos y demás prestaciones a cargo del erario público.

La resolución dictada por esta otra mafia todos la conocemos.

Después vinieron las confesiones.

La de Fox al decir que se vengó.

La de Calderón al sentenciar su ¨haiga sido como haiga sido¨

Así quedo registrado en la historia de nuestra patria el acto de traición llevado a cabo por los que hoy usurpan el poder.

Ahora pregunto a ustedes respetables lectores lo que pregunte al principio de esta exposición

Que es lo que debemos esperar después de la liberación de las tribunas?

Que resultados resultarán del simulacro de debate que la derecha del PRIAN llevara a cabo, solo para cumplir con una demanda de la oposición?

Respetarán la voluntad ciudadana?

Dejaremos que nos den el golpe final y nos despojen de la posibilidad de ser una nación libre y soberana?

Creo que la resistencia debe estar hoy mas que nunca en alerta máxima.



JC

jueves, 10 de abril de 2008

PEMEX PROBLEMA DE PATRIA

Por Rodolfo A. Menéndez y Menéndez
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El problema de PEMEX estriba en el mal gobierno de México. Soy más preciso: en los malos gobernantes que ha tenido el país en el último medio siglo. Ellos y sólo ellos han destruido el valor original que esta industria tuvo para la nación por medio de su ineptitud, de sus torpes decisiones, de sus dramáticas e inexplicadas omisiones y de la más criminal corrupción practicada a lo largo de las últimas cinco décadas, en que se ha dilapidado un recurso que muy pocos países del mundo han tenido a su alcance durante el mismo tiempo y que lejos de utilizarse como debió haber sido -para ayudar a sacar a la nación de la pobreza y para preservar la fuente del recurso- ha servido para alimentar a una burocracia voraz, para enriquecer a unos cuantos, para corromper y envilecer a otros, un poco -muy poco- para desarrollar la pobre e insuficiente infraestructura nacional y para darle a la patria motivo de llanto, desconsuelo y ahora desorientación.
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Cuando concluí mi carrera de químico en la UNAM hace 46 años, en 1962, e ingresé a trabajar a la industria petroquímica en la que me desempeñé –con algunas interrupciones- desde entonces hasta mi jubilación hace un par de años, PEMEX y nuestra industria petroquímica eran orgullo genuino para el país. Hace cincuenta años el país estaba creciendo y desarrollándose a muy buen ritmo y la industria básica, la más importante de todas, la fincada en el petróleo de nuestro subsuelo, estaba creciendo a la par y era al mismo tiempo uno de los motores más importantes del desarrollo nacional. Los mexicanos de mi generación habíamos crecido con la noción muy clara de que la riqueza que se había logrado rescatar de manos extranjeras en los años de nuestro nacimiento, era y tenía que ser uno de los instrumentos clave para impulsar al país hacia la modernidad. No había duda para nosotros de eso.
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Más aún, el proceso educativo que seguimos en aquellos años, desde los tiempos preparatorianos, nos inculcó la conveniencia de seguir las carreras universitarias técnicas que estaban vinculadas con esa industria, porque era la formación que convenía al país, a partir de la cual podríamos contribuir al progreso de la nación. Recuerdo con claridad con que insistencia se manejaba en la orientación vocacional de aquel entonces la necesidad que tenía el país de muchos ingenieros y técnicos que fueran a apoyar los esfuerzos de hacer crecer y madurar la industria petrolera y petroquímica del país. Fuimos legiones los que acudimos orgullosos al llamado.
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No tengo las estadísticas a la mano aunque alguna vez las he podido revisar. Pero no importa, las cifras empobrecen el concepto que quiero referir. México estaba en la buena ruta de formar ingenieros y técnicos a un nivel envidiable desde la perspectiva internacional. Se estaba dotando a la industria clave del país del recurso humano imprescindible para su impulso y desarrollo. Hasta 1970, 72 tal vez, PEMEX y la industria petroquímica se desarrollaron convenientemente no sólo desde el ángulo de su avance económico, sino también en lo tecnológico, en lo productivo, en lo humano y en los aspectos del mercado.
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Éramos envidia de extranjeros y punto de referencia para países que ni por asomo tenían el potencial y las realizaciones nuestras desde todos los ángulos en que puede ser analizada una industria. España quería imitarnos sin tener cómo. Brasil no estaba en nuestras ligas. Argentina, Chile Venezuela, venían a comprarnos tecnología. El Instituto Mexicano del Petróleo era paradigma de eficacia e inventiva tecnológica.
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Complejos petroquímicos como el de La Cangrejera en Coatzacolacos, mostraban al mundo la calidad y empuje de la industria nacional. Franceses, italianos, americanos, ingleses, alemanes hacían fila para encontrar un sitio en el desarrollo industrial de México que estábamos protagonizando. Los países árabes nos invitaban curiosos para ver cómo resolvíamos los problemas de la industria y cómo podíamos apoyarlos en el desarrollo de la suya que crecía en paralelo.
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Técnicos mexicanos emigraban al oriente medio con sueldos millonarios que buscaban pagar nuestra experiencia y tecnología. Hubo año, claramente lo recuerdo, en que nos quedamos sin soldadores especializados porque la industria competidora internacional venía a "piratearlos" de las empresas mexicanas que los habían formado y entrenado. ¡Crecíamos con dificultades a veces porque se llevaban a nuestros técnicos y a nuestros obreros especializados!
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Los que participábamos en la industria, viajábamos al mundo como señores reconocidos y aplaudidos por lo que aquí se había y estaba logrando a nivel tecnológico, de crecimiento, de maduración industrial. México era el destino natural para los planes de desarrollo de la petroquímica mundial. Las empresas norteamericanas reconocían el talento local y retiraban a sus técnicos y gerentes de las subsidiarias mexicanas para dar paso a los administradores e ingenieros nuestros. Con la excepción de Japón en la región asiática, nadie era digno competidor nuestro. Corea estaba apenas naciendo a la industrialización. Singapur, hoy emporio petroquímico sin tener una gota de petróleo propio, no existía en el panorama petroquímico mundial. ¡Cuántas historias personales de éxito profesional conocí de coetáneos míos egresados de nuestras escuelas y universidades!
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Cuando vino el primer auge de los precios del petróleo a finales de los años 70 México estaba en posición envidiable para hacer de nuestra industria el punto de apoyo medular del desarrollo industrial y económico nacional. Todos pensamos que el momento crucial había llegado y que la voluntad política acompañaría a la madurez industrial que se había alcanzado para convertirnos en sota, caballo y rey de la industria mundial....
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Pero ¡Oh sorpresa! ¡Vinieron los churumbeles y nos molieron a palos...! Y todo fracasó! para 1980 ya habíamos perdido el compás y las posibilidades de éxito. El país había entrado en la peor época que ha vivido su industria petrolera y petroquímica y todo lo que habíamos ganado naufragó. Presidente tras Presidente, Director de Pemex tras Director de Pemex, sindicato tras sindicato, corrupto tras corrupto, fracaso tras fracaso. En lugar de consolidar a la industria clave, se le sustrajeron uno tras otro todos sus recursos, hasta dejarla en la inopia y la bancarrota. Lo imposible de imaginar, la destrucción de algo que nos parecía inacabable, fue logrado por la miopía, por el latrocinio, por la ineptitud de quienes nos han gobernado. Mataron a la gallina de los huevos de oro.
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Ahora se le echa la culpa de la debacle a las leyes que nos habíamos dado, a la Constitución, a los intereses foráneos (algunos perniciosos pero previsibles), al Sindicato (¡de acuerdo, deprimente!, pero el mal gobierno lo prohijó), a lo que sea. Pero lo cierto es que a Pemex se le convirtió en la caja grande (que no chica) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de todos los burócratas que la encabezaron, dizque para financiar el desarrollo de la nación; para impulsar se decía, con el propósito de medro (no se decía), una infraestructura inadecuada, insuficiente y mala: carreteras que se rompen con la primera lluvia y puentes que no llevan a parte alguna. A partir de ahí, todo se diluyó en el marasmo y los recursos terminaron en los bolsillos de los contratistas, de los socios, de los hermanos, de los pillos y ciertamente, por decisión de ese grupo de bandoleros, en los bancos fuera del país. ¡Y claro, para la empresa, para Pemex, ya no hubo ni lo elemental!
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Después, por falta de recursos pero más que nada por falta de visión, los genios de la "solidaridad" hicieron desaparecer virtualmente a la industria de los fertilizantes, subsidiaria de la petroquímica, antes baluarte de la tecnología mexicana y de la integración industrial; simplemente, la borraron del mapa, cuando hasta 1980 era una industria estructurada y competitiva. Hoy quedan los vestigios. Hicieron desaparecer o redujeron a su mínima expresión la investigación tecnológica y los institutos que la hacían posible. Del IMP hoy queda un poco más que la burocracia.
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Desaparecieron el apoyo y la orientación hacia el esfuerzo educativo que renovaría la sangre de nuestros técnicos e investigadores. Hoy resulta estúpido para los muchachos pensar en estudiar Ingeniería Química y son sólo un grupito de tontuelos y desorientados los que se animan por los caminos de la ciencia y de la técnica. Todos quieren ser administradores ¿de qué? Todos quieren ser ricos rápido. Si quienes los han precedido se enriquecieron robando, ellos, ¿por qué no?
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Desaparecieron los recursos para el esfuerzo medular de la exploración y de la explotación de los yacimientos petrolíferos; de ahí que sólo nueve años de reservas probadas nos hayan quedado.Desaparecieron los recursos y el incentivo para penetrar el subsuelo del mar profundo en la explotación del gas natural que sabemos que existe y que hubiera sido vital para el impulso de la industria. Mientras tanto los tejanos se están llevando la maleta y el gas sin pedirle permiso a la Constitución mexicana (¡Ah condenados!).
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Desaparecieron los recursos para seguir creciendo en refinación y fabricación de gasolinas y petroquímicos básicos. Los complejos productivos que antes fueron orgullo nacional están hoy en el más deplorable estado, sin mantenimiento, literalmente cayéndose a pedazos y tecnológicamente obsoletos. Esos ya no tienen remedio, ¡entiéndalo señores de la política! La corrosión y la corrupción hicieron bien su tarea. Mucho mejor que la que hicieron los patriotas dirigentes.
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Hoy sabemos por las confesiones de un ex-director de Pemex cómo un Presidente ignorante y por añadidura tonto, se desentendió de las necesidades de la industria, que a la fecha, unos pocos años después, queremos desesperadamente "salvar", ofreciendo para su negativa -cuando le fueron a plantear opciones para el desarrollo de la paraestatal-, el sesudo argumento de que ésta ¡NO estaba dentro de las prioridades nacionales!
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Quienes desde el extranjero antes nos consultaban y pedían ayuda, hoy vienen a decirnos cómo se hacen las cosas y a darnos lecciones para el manejo de nuestro petróleo. Ahí esta el caso de Brasil. Con una industria petrolera inexistente hace 25 años, el coloso sudamericano se labró su lugar no sólo en la industria petroquímica sino que hoy es líder mundial en la producción de energéticos y el Presidente Lula se da el lujo de venir a decirle al nuestro, qué y cómo hacer para acceder a los recursos de nuestro propio subsuelo. Hace 20 años todavía, nos invitaban a dar conferencias para decirles cómo impulsar su industria petrolera.
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España, en 1975, a la muerte del dictador, con una industria precaria e insuficiente nos pedía asociaciones, asesoría y apoyo para impulsar su aparato productivo. México tenía ya en ese entonces una infraestructura industrial envidiada por los españoles. Hoy, sumidos en el rezago comparativo, con la cabeza agachada de vergüenza, estamos muertos de miedo de que Repsol, aprovechando nuestra vulnerabilidad, venga a adueñarse de nuestro petróleo usando para ello al socio que ya nos incrustaron en el corazón del poder político mexicano.
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¡Todo naufragó! Hemos, como nación, en el caso de la industria petrolera y petroquímica, destruido valor a carta cabal.... como si nos hubieran pagado para ello. Uno a uno, sin piedad ni misericordia -los Presidentes en turno y sus corifeos en la Secretaría de Hacienda- fueron destruyendo los bastiones que con tanto esfuerzo y talento de miles de mexicanos habían sido edificados para contribuir al desarrollo nacional. A cada uno de los proyectos importantes de la paraestatal y a cada uno de los proyectos planteados conjuntamente con la industria petroquímica secundaria se le negó el apoyo y la aprobación. Como ejemplo de esto queda el caso del proyecto Fenix (llamado así porque en cada sexenio renacía de sus cenizas, hasta que en cenizas se quedó) que estaría llamado a restablecer para el país una base razonable de crecimiento industrial.
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Y quedó lo residual. Sólo aquello que la inercia de Canatarell nos permite marginalmente seguir haciendo, sólo eso quedó después del saqueo descarado que ha sufrido Pemex y la industria nacional de manera directa e indirecta. Para al final salir con la batea de babas de que "¡Nuestra industria petrolera está quebrada!" "¡ Hay que reformar las leyes para salvarla!" ¡"No nos quedan sino nueve años de reservas petroleras!" "¡Que entre rápido el capital privado para que nos rescate del caos!" ¡Como si todo este gran desastre nacional hubiera sido un problema legislativo! ¡Como si toda esta catástrofe fuera resultado de la falta de recursos del Estado. ¡Con el petróleo a 100 dólares el barril y con enormes excedentes presupuestales a lo largo de la última década!
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Claro, hay leyes que mejorar para modernizar e impulsar lo que nos queda de industria petrolera. Todo es perfectible. Claro, hay alianzas, internas y externas, que nos deben interesar y que se deben propiciar y negociar. En la industria y los mercados se triunfa con estrategias adecuadas y con claridad de miras. Pero no es esto lo que está en la médula de tanta devastación. Lo que está en el centro de nuestra desventura es la corrupción e ineptitud de la clase política (¿reflejo inevitable de nuestra sociedad?) que supo apoderarse de una industria como si fuera botín para sus propósitos de poder, pero sin tomar en cuenta el interés superior de la nación.
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Sí, es cierto, el futuro nos alcanzó. Pemex está ya cerca de la bancarrota. Ahora sí queda claro que ya llevaron a la empresa pública por excelencia de México al borde de la quiebra. Pero no nos equivoquemos, es la quiebra moral en la que se encuentra nuestra industria básica la verdaderamente grave y no tanto la económica, que esa, es más bien ficticia.
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¡Tendríamos que cambiar! ¡Que cambiar radicalmente! ¡Por supuesto que sí! Pero empezando por nuestra clase política corrupta e incapaz. Y evitar desde luego que esta desgarradora disputa por la nación se siga dando entre los partidos políticos que sólo aspiran al poder para medrar con él y no para lograr los altos propósitos que la patria nos demanda....

Intervención del Diputado Gerardo Fernandez Noroña